Adquirir casa propia es una de las decisiones más importantes de la vida. Por esta razón es necesario que se tome un tiempo prudente para analizar si sus ingresos le permiten comprar una. Antes de poner una oferta encima de la mesa tienes que estar muy seguro que podrás pagarla, esto quiere decir que has planificado tus finanzas personales y familiares.
Lo primero antes de comprar una
casa es decidir un presupuesto para este propósito. La cantidad que se debe destinar para la compra de la vivienda no debería superar más de 35% al 40% de los ingresos netos mensuales. Divide tus ingresos netos anuales entre 12. Calcula el 35% de esos ingresos mensuales (multiplicándolos por 0,35): esa sería la “mensualidad ideal” de tu hipoteca. A la hora de tomar decisiones importantes como prestamos hipotecarios, aspectos legales, impuestos, búsqueda de la casa ideal y compra de la propiedad siempre es de gran ayuda buscar asesoría con expertos inmobiliarios quienes te orientarán durante el proceso, así usted podrá tomar mejores decisiones. Siempre y cuando se haga con planificación y orientación, la compra de su casa será una de las mejores inversiones de su vida.